El caso de la investigación sobre las noticias falsas en Brasil Metadatos Palabras clave: Restricciones de contenido, Difamación penal (injuria y calumnia), Personas de relevancia pública, Fake News, Global Restriction Análisis Resumen y resultado Un juez brasileño ordenó a Facebook y Twitter suspender las cuentas de personas investigadas por «difusión de noticias falsas, acusaciones falsas, amenazas» y otras conductas ilegales, «que afectan a la honorabilidad y seguridad del Tribunal Supremo, así como a la de sus miembros y sus familias». Tras las crecientes críticas al Tribunal Supremo en Internet, el Presidente del Tribunal ordenó una investigación penal y nombró a un juez para presidirla. Ese juez concluyó que había pruebas de un «uso coordinado de herramientas informáticas organizadas, como cuentas en redes sociales, para crear, divulgar y difundir información falsa o capaz de perjudicar a las instituciones del Estado de Derecho, en particular al Tribunal Supremo». Tras ordenar a Twitter que suspendiera las cuentas y enterarse de que las suspensiones se limitaban a las/os espectadoras/es de Brasil, el juez dictó una orden adicional por la que exigía a Twitter que bloqueara el acceso a las cuentas a todas/os las/os usuarias/os, con independencia de su ubicación. Hechos En marzo de 2019, el presidente del Tribunal Supremo de Brasil, Dias Toffoli, inició una investigación penal por insultos proferidos en contra del Tribunal Supremo. Esto se produjo después de meses de crecientes críticas al Tribunal Supremo, así como de insultos dirigidos a sus miembros, en particular por parte de partidarias/os del entonces presidente Jair Bolsonaro. El Presidente de la Corte citó el artículo 43 del Reglamento de la Corte, que establece que «[e]n caso de violación de la ley penal en las instalaciones de la Corte, el Presidente iniciará una investigación, si se trata de una autoridad o persona sujeta a su jurisdicción, o delegará esta tarea a otra/o juez/a.» La orden del Presidente del Tribunal Supremo por la que se iniciaba la investigación describía el ámbito de la misma como una investigación por la «difusión de ‘fake news‘ y el esquema de financiación relacionado con ella, acusaciones falsas (denuncia calumniosa), amenazas y otras conductas ilegales que afectan a la honorabilidad y la seguridad del Supremo Tribunal Federal, sus miembros y sus familias». El juez Alexandre de Moraes fue designado para supervisar la investigación y, a continuación, nombró a un juez de primera instancia para que actuara como instructor especial. El perito especial escuchó el testimonio de los miembros de la Cámara de Representantes y examinó el contenido recogido por la policía. El perito especial concluyó que las pruebas demostraban que había repetidos mensajes en las redes sociales que

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