Unwanted Witness – Uganda v. Fiscal General
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Palabras clave: Filtrado y bloqueo
Análisis
Resumen y resultado
El Tribunal Constitucional de Uganda, con sede en Kampala, decidió por unanimidad que la petición
presentada por los demandantes no podía ser examinada y, por lo tanto, la desestimó, pero sin costas, debido
al interés público de la petición. Esta fue la decisión luego de que la ONG Unwanted Witness – Uganda y el
periodista Tumuhimbise Norman presentaran una petición ante el Tribunal, de conformidad con el artículo
137 (3) (a) de la Constitución ugandesa, impugnando la orden del Gobierno de interrumpir el acceso a las
redes sociales y a los servicios financieros móviles en dos ocasiones: durante las elecciones presidenciales y
parlamentarias de febrero de 2016 y la toma de posesión del presidente electo en mayo del mismo año. El
Tribunal razonó que la petición debería haberse presentado ante otro tribunal competente, dado que esta no
planteaba cuestiones de interpretación constitucional, sino que se refería únicamente a supuestas violaciones
de disposiciones constitucionales por actos u omisiones del Gobierno.
Hechos
En 2016, el acceso a las redes sociales y a los servicios financieros móviles fue bloqueado o clausurado,
durante las elecciones generales y la investidura presidencial, por una orden gubernamental comunicada a
los operadores de telecomunicaciones y proveedores de servicios de Internet de Uganda, lo que impidió a la
población acceder a ellos.
A nivel individual, se presentaron cuatro testimonios. El primero fue expuesto por el segundo demandante,
Tumuhimbise Norman, quien no pudo, debido al corte de Internet, realizar una entrevista por Skype
agendada para el 18 de febrero de 2016 con una organización llamada “Beautiful Trouble”, con el fin de
presentar su contribución a un libro publicado anualmente, incumpliendo así el plazo de presentación y
viendo rescindido su contrato de $500 dólares, lo que se consideró una gran pérdida para un joven
desempleado como él.
El segundo testimonio fue presentado por escrito por Chemonges Ivan, quien declaró que no pudo continuar
su viaje a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Mbarara para recoger los formularios de solicitud de
admisión porque no pudo retirar dinero de su cuenta de dinero móvil. En consecuencia, tuvo que alojarse en
un albergue que le costó 106.000 USh y se le venció el plazo tras llegar finalmente a la Universidad de
Mbarara, y no pudo solicitar plaza en ninguna otra universidad, lo que le causó sufrimiento a nivel mental y
psicológico.