2.- En este motivo, la recurrente argumenta que el alcance de lo realmente solicitado por el demandante
en su demanda y en el recurso de apelación vulnera el art. 17 LSSICE y el art. 15 de la Directiva de Comercio
Electrónico , al pretender imponer a Google medidas de vigilancia o control de los contenidos.
NOVENO.- Decisión de la Sala. El recurso de casación se da contra los pronunciamientos de la
sentencia recurrida, no contra las pretensiones de la demanda.
1.- La estimación de la demanda por la Audiencia Provincial fue parcial, y se ciñó a condenar a Google
Spain a indemnizar al demandante en 8.000 euros por la vulneración de su derecho a la protección de datos
personales. La sentencia recurrida no contiene ninguna condena a Google a que adopte en el futuro medidas
de control de sus contenidos, puesto que, según declara, el demandante renunció a esa pretensión en la
audiencia previa.
2.- Los recursos se otorgan frente a los pronunciamientos de las sentencias que determinen la existencia
de un gravamen para el recurrente. No es posible recurrir las peticiones de la demanda. Solo si las mismas
son estimadas, la parte que sufra un gravamen puede recurrir los pronunciamientos desfavorables.
Como en la sentencia de la Audiencia Provincial no existe un pronunciamiento que imponga a Google
medidas de vigilancia o control de los contenidos en el futuro, el motivo carece de fundamento y ha de ser
desestimado.
Recurso extraordinario por infracción procesal interpuesto por D. Alfonso
DÉCIMO.- Formulación del único motivo del recurso extraordinario por infracción procesal.
1.- El motivo se encabeza así:
«Al amparo del motivo 3º del párrafo 1º del artículo 469 de la LEC , por infracción de las normas legales
que rigen los actos y garantías del proceso cuando la infracción determinare la nulidad conforme a la ley o
hubiere podido producir indefensión».
2.- Las razones que se exponen para fundamentar el motivo son, resumidamente, que la falta de práctica
de las pruebas consistentes en las declaraciones testificales de cuatro personas ha producido una infracción
procesal evidente, imputable al órgano judicial y que resulta determinante de la decisión adoptada, pues la
sentencia basa su desestimación de la solicitud de indemnización de daños patrimoniales en que tales daños
no han quedado acreditados.
UNDÉCIMO.- Desestimación del motivo. El derecho a la prueba no es un derecho absoluto.
1.- El demandante reclamaba dos millones de euros por el fracaso de varios negocios. La Audiencia
Provincial afirmó que no podía concluir de ninguna manera la relación causal entre la publicación en Google,
durante diez meses de 2010, del indulto y la frustración de los negocios proyectados (dar soporte multimedia
a los clientes, la realización de proyectos de audio y vídeo, alquiler de salas de ensayo a grupos musicales y a
ofrecer a estos grupos servicios de promoción, publicidad y venta de CD por medio de Internet). Consideraba
que ni siquiera resultaba verosímil.
También consideró que no existía relación causal respecto de las pérdidas derivadas de la inversión
que el demandante alegaba haber realizado en «software de alta gama, ordenadores, equipos de música,
mesas de mezclas, grabadoras, cámaras, etc.», por las que reclamaba 60.000 euros.
La Audiencia consideró asimismo inverosímil, además de no acreditado, que el demandante, como
consecuencia del tratamiento ilícito de sus datos en la red durante esos diez meses, hubiera quedado
seriamente limitado para la actividad laboral en el sector multimedia, así como para todas las actividades
susceptibles de ser publicitadas a través de Internet, que, según alegaba, condicionaba su actividad
profesional como guitarrista. Esto significaría, en la práctica, según el demandante, la incapacidad en grado
de total para cualquiera de las profesiones a las que se ha dedicado. Por ello reclamaba 88.063,51 euros
como daño patrimonial por incapacidad laboral, cuya indemnización fue rechazada por la Audiencia.
La Audiencia Provincial también rechazó que existiera relación causal entre la publicación de los datos
del demandante en el buscador y la frustración de la venta de un cuadro de su propiedad que, según alegaba
en la demanda, era una obra de Goya no catalogada hasta el momento. El demandante, pese a conservar el
cuadro, cuantificaba ese perjuicio en tres millones de euros, en que estimaba el precio de venta de la obra.
Para descartar el nexo causal, la Audiencia consideró que bastaba constatar que las cartas de las diferentes
entidades que declinaban la compra de la obra eran anteriores a la reclamación del demandante a Google
Spain: en 2001, Chistie's de Londres; en 2004, Lord Anthony Crichton Stuart, de Chistie's, Rijsmuseum, The
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