Expediente T-8.199.500
(vii) Lina María Peña: la periodista se refirió en varias ocasiones a la labor del
gobernador del magdalena, Carlos Caicedo, miembro del movimiento Colombia
Humana. Las interacciones y respuestas de terceros a esta publicación incluyen
comentarios como “Lastima que esa gordita no sea Caicedista. Es por esa misma razón
que no me la he traído para Inglaterra. Cuando cambie de ideología neoliberal o mejor
dicho de clanes, que sería la misma vaina, entonces revisaremos el tema otra vez”,
“Santa Marta está cambiando y los periodistas enmermelados y la procuraduría no
sirven en ese pueblo. Mira mami anda búscate buenos escoltas porque debe estar el
mesías que te ahorca”.
(viii) Claudia Gurisatti: Gustavo Petro se refirió en una publicación a un supuesto
encuentro entre la periodista y Carlos Castaño. Las interacciones y respuestas de
terceros a esta publicación incluyen comentarios como “Claudia gurisatti representa
todo lo que el país quiere dejar atrás cada que se pronuncia nos recuerda su romance
con Carlos Castaño el asesino de Jaime Garzon ella lo sabe y debe de sentir
vergüenza”, “Claudia Gurisatti ataca a Gustavo porque sabe que él no se calla frente a
su íntima relación con el Paramilitar más sanguinario de Colombia CARLOS
CASTAÑO, asesino y violador sistemático de los DDHH, pero como es prePreriodista
tienen tanta moral, que la tiene doble!”, “Q hizo Claudia gurisatti para tener la
primocia cuando entrevisto a Carlos castaño.??”.
(ix) Andrea Dávila: en la acción de tutela se indicó que la periodista venía desarrollando
su ejercicio periodístico en la ciudad de Barranquilla. Las interacciones y respuestas de
terceros a las publicación incluyen comentarios como “@andreadavilacaro habla la
mierda mas grande de nuestro gobernantes no te dejes @jaimepumarejo#alerta
rojabarranquilla”, “Barranquilla solidaridad con esta joven dizque periodista hablando
mal de bquilla pregunten por que la botaron declas emisoras en bquilla y santos la
ayudo en Bogotá”, “@andreadavilacla mire quien la botó ayer de su cama”.
123. De lo anterior se desprende que las accionantes han sido víctimas de ataques que
buscan descalificarlas a partir de estereotipos de género, así como de los roles y la
posición que se asigna a las mujeres desde una concepción social y cultural.
124. Este maltrato se manifiesta a través de insultos y expresiones que se basan en los
patrones de discriminación que históricamente han soportado las mujeres en distintos
ámbitos, a saber: i) su rol de madres al usar calificativos como “asco de mama”; ii) su
rol profesional, al desacreditar el ejercicio periodístico con expresiones como “una de
tantas periodistas prepago”, “no tiene dignidad de periodista”, “está rabiosa y no ha
conseguido puesto”, “joven dizque periodista” o “como es prePreriodista tienen tanta
moral”; iii) la idea preconcebida sobre la inteligencia de las mujeres, al usar calificativos
como “periodista mediocre, su entendimiento y nivel intelectual no dan para más, la
mayoría de mujeres de izquierda son así, bruticas”; iv) la desvalorización e inferioridad
por ser mujeres, al burlarse de la lucha feminista o atribuirles calificativos como
“chismosa envidiosa”; v) insultos sexistas como “Me imagino lo que habrá hecho con su
cuerpo”, “No le falta sinó empelotarse (sic)”, “bruja”, “perra” o “mire quien la botó
ayer de su cama”; y vi) las amenazas de muerte o de agresiones física, al señalar que
“deber ser violada, escupida, picada con motosierra y colgada” o “búscate buenos
escoltas porque debe estar el mesías que te ahorca”.
125. En este punto, vale la pena citar el siguiente apartado: “Esta es una manera despiadada
y agresiva de mantener a las mujeres fuera del ámbito del discurso masculino (…). Irónicamente, la
bienintencionada solución que se recomienda a las mujeres receptoras de semejantes improperios
provoca el resultado que buscan los autores de los mismos: su silencio. ´No desafiéis a los agresores´,
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