22/3/23, 15:49 T-452-22 Corte Constitucional de Colombia “Una de las apropiaciones más espectaculares que tuvieron los escraches que hacíamos con H.I.J.O.S. fue el de las mujeres de muchos barrios que señalaban a sus golpeadores (http://www.histats.com/viewstats/?sid=1206326&ccid=605) en los lugares públicos o iban a golpear cacerolas en las puertas de sus casas (Rodrí‐ [303] guez, 2015:23).” Actualmente, el escrache es reconocido como una de las estrategias que utilizan muje‐ res, de manera individual o colectiva, para poner el tema de la violencia de género en la agenda pública. A través de las plataformas digitales es posible acceder a una gran cantidad de información, contar con redes de apoyo que contribuyen a la denuncia de casos de violen‐ cias basadas en género y organizar rápidamente movilizaciones ciudadanas para el reclamo de garantías fundamentales. El escrache, además, permite a las mujeres, en una especie de voz a voz de dimensiones masivas, prevenir nuevos hechos de violencia, informando a otras mujeres sobre peligros que han conocido en su experiencia personal. 280. Uno de los casos más emblemáticos de esta práctica es el movimiento “#MeToo” -“Yo También”-, creado en el año 2009 por la activista de derechos humanos afroamericana Ta‐ rana Burke, para denunciar los abusos sexuales en la sociedad, el cual fue retomado en el 2017 como una campaña viral mediante el uso de una etiqueta o hashtag (https://es.wikipedia.org/wiki/Hashtag) en las redes sociales digitales para denunciar la agresión y el acoso sexual (https://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_sexual) contra mujeres, cometido por un re‐ nombrado productor de cine norteamericano. A nivel latinoamericano, el movimiento #NiU‐ naMenos marcó asimismo un punto de inflexión en la acción colectiva feminista en el conti‐ [304] nente. 281. El colectivo Ni Una Menos organizó en Argentina una marcha a mediados del 2015 para protestar contra el feminicidio de Chiara Páez. La acción inició con una pregunta hecha por una periodista en Twitter: 282. “El 3 de junio de 2015 se realizó la primera marcha organizada por el colectivo Ni Una Menos. El 11 de mayo de ese año, ante el femicidio de Chiara Páez en Rufino, Santa Fe, la periodista Marcela Ojeda escribió en Twitter: ‘Mujeres to‐ das, ¿no vamos a alzar la voz? Nos están matando’. A partir de ese tweet se ge‐ neró un intercambio con otras mujeres periodistas, se fijó el hashtag #NiUnaMenos (Slimovich, 2019) y se estableció la convocatoria a la moviliza‐ ción para el 3 de junio. // La primera marcha de Ni Una Menos, con su epicentro https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2022/T-452-22.htm 93/190

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