2) Ser el culpable menor de veintiún años y mayor de setenta.
3) Ejecutar el hecho en estado de embriaguez, cuando ésta no fuere habitual o posterior
al proyecto de cometer el delito, siempre que estas situaciones sean científicamente
comprobadas.
4) Haber precedido inmediatamente, de parte del ofendido, provocación
proporcionada al delito.
o amenaza
5) Haber ejecutado el hecho en vindicación próxima de una ofensa grave, causado al
autor del delito, a su cónyuge o persona con quien hace vida marital, sus ascendientes,
descendientes, hermanos o afines hasta el segundo grado.
6) Obrar por estímulos tan poderosos que naturalmente hayan producido arrebato u
obsecación.
7) Haber procurado el culpable, con medios eficaces, reparar el mal causado o impedir
sus perniciosas consecuencias.
8) Si, pudiendo el reo eludir la acción de la justicia por fuga u otro medio idóneo, se ha
presentando voluntariamente a la autoridad competente.
9) No haber en el proceso otra prueba directa que la confesión del procesado.
10) Haber procedido impulsado por sugestión colectiva o tumultuaria, siempre que el
culpable no la hubiere provocado ni actuado en ella como director del grupo.
11) Haber actuado la mujer bajo la influencia de trastornos fisiológicos propios de su
sexo.
12) Haber obrado por móviles nobles, altruistas o piadosos.
13) No haber tenido el delincuente intención de causar un mal de tanta gravedad como el
que produjo.
14) Cualquier otra circunstancia análoga a las anteriores.
CAPITULO II
CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES
ARTICULO 27. Son circunstancias agravantes:
1) Obrar por motivos fútiles o abyectos.
2) Ejecutar el delito con alevosía.
Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra la vida y la
integridad corporal, empleando medios, modos o formas en la ejecución que tiendan