Expediente T-8.858.560
M.P. Jorge Enrique Ibáñez Najar
“Aunado a lo anterior, se considera importante, reconocer las funciones del hombre o
mujer conductor asignado al esquema de protección, entre las que se encuentra, el
seguimiento a la oportunidad del mantenimiento preventivo y/o correctivo del vehículo
asignado, con el fin de garantizar que este se encuentre en óptimas condiciones para su
movilización, el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código de Tránsito para
la movilización de vehículos es obligatorio para el conductor.
“Por lo anteriormente expuesto la entidad no ha podido implementar medidas de
protección idóneas, para este caso, con el propósito de prevenir riesgos y proteger los
derechos a la vida, integridad, libertad, y seguridad personal de la protegida, y solo
cuenta con [esa] herramienta tecnológica [de] reacción ante situaciones o novedades que
se puedan presentar con la protegida. En conclusión, en este espacio se consideró
necesario realizar un nuevo esfuerzo por parte de la U.N.P, para implementar las medidas
de protección recomendadas por CERREM, las cuales son acordes al nivel de riesgo que
presenta la señora Claudia Julieta Duque.”12
22. La UNP negó la solicitud de la accionante de borrar la información
recopilada en el dispositivo GPS, al considerar que los datos habían sido
administrados de acuerdo con la política antes explicada. Además, no era
competencia de esa entidad destruirlos. Igualmente, frente a otro tipo de
información que haya recopilado la UNP sobre la actora, esta reposa en el archivo
nacional de esa entidad y conforme a las reglas de tratamiento de la información
contenidas en la Ley 594 de 2000. Aclaró que “la información que reposa en la
entidad está direccionada únicamente hacia los datos de contacto de la
beneficiaria y que son manejados exclusivamente desde la Dirección de la UNP.
Lo anterior, teniendo en cuenta los compromisos suscitados en el marco de las
medidas cautelares.”
23. La entidad señaló que no era posible reemplazar la tecnología GPS por un
tacógrafo, en tanto “este tipo de herramientas no hacen parte de las sostenidas por
la entidad y no hacen parten del cumplimiento de la misionalidad de la UNP”. De
igual manera, indicó que si bien no existe una ley que formalmente obligue a
instalar los equipos GPS en los vehículos destinados a protección, en todo caso ello
se ha decidido con base en el numeral 1.2 del artículo 10 del Decreto 1066 de 2015,
que define como “recursos físicos de soporte a los esquemas de seguridad” a
“elementos necesarios para la prestación del servicio de protección de personas y
consisten, entre otros, en vehículos blindados o corrientes, motocicletas, chalecos
antibalas, escudos blindados, medios de comunicación y demás que resulten
pertinentes para el efecto”. A esa norma se suma lo previsto en el artículo 17-5 del
Decreto 4065 de 2011, según el cual hace parte de las funciones de la Subdirección
de Protección la de “disponer de los recursos logísticos de la Unidad para el
correcto funcionamiento del Programa, en coordinación con la Secretaría
General.”. Es por esta razón que dentro de las cláusulas de los contratos de
arrendamientos de los vehículos se prevé la obligación de incorporar la tecnología
GPS que permita su control y monitoreo. Para ello, el contratista debe garantizar a
la UNP el acceso a la plataforma de monitoreo y mantener la reserva de la
información de acuerdo con la misión del Programa de Prevención y Protección.
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Ibidem.
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