la libertad de expresión. La revolución informática ha alterado los medios a
través de los cuales el mundo se comunica, pues ha hecho viable la
transmisión de datos en tiempo real a través de múltiples formatos, de tal
suerte que resulta posible para dos personas en lejanas ubicaciones
geográficas tener contacto inmediato. Es por ello que Internet ha jugado un
papel central en la reducción o eliminación de las distancias que hasta buena
parte del siglo XX apartaron a los pueblos.
6.2. Dentro de las características que hacen de Internet un espacio idóneo para
la manifestación de diversas formas de expresión se incluyen: (i) libertad de
acceso; (ii) multiplicidad de formatos de información; (iii) descentralización
en la producción y consumo de información; (iv) posibilidad de interacción de
los usuarios en tiempo real; (v) neutralidad en cuanto al tipo de información
compartida, entre otras. En consecuencia, no se tiene duda de la importancia
que tiene internet para la garantía de la libertad de expresión en el siglo XXI.
En cuanto a la libertad de acceso, Internet ha creado espacios para que
cualquier persona pueda construir el suyo en la red. Los blogs, la creación de
perfiles en redes sociales, o de canales en servicios de transmisión de video en
vivo, han facilitado un conjunto de posibilidades para que los usuarios
interactúen unos con otros. La libertad de acceso en este sentido busca que la
conexión a Internet se encuentre disponible desde cualquier lugar del mundo.
También tiene como objetivo que el ingreso al servicio sea universal, sin
condicionamientos de ningún tipo que puedan resultar sospechosos. De igual
manera, se pretende que los costos del servicio de Internet y de los equipos
necesarios para conectarse sean bajos, de forma que no existan barreras de
entrada para aquellas personas que tienen menor capacidad de pago.
No puede desconocerse que existen dificultades técnicas y financieras que
impiden a ciertas personas, en especial aquellas que no cuentan con los
equipos o servicios de conexión necesarios, tener libre acceso a la red. Sin
embargo, estas barreras cada día pierden terreno, a medida que la cobertura,
asequibilidad y calidad de los servicios de internet mejora.
Al ser una red descentralizada, los mensajes y contenidos producidos se
transmiten de manera tal que la censura o la revisión previa de contenidos por
una autoridad central, es difícil. Si bien esta resulta ser, en principio, una de
las grandes fortalezas de Internet, pues hace del mismo un entorno plural y
libre, ello sin duda presenta desafíos en aspectos sensibles como aquellos
relacionados con el control de contenidos prohibidos por normas
supranacionales, como la pornografía infantil, o aquellos susceptibles de
afectar la intimidad, la honra, el derecho a la imagen y el buen nombre de las
personas.
Internet no solo ha generado enormes ventajas para sus usuarios, sino que
también ha creado retos para los gobiernos. La capacidad que tiene para
reinventarse por medio de la creación de nuevas plataformas, aplicaciones y
programas, se mueve a una velocidad que es difícil de alcanzar por aquella
que asiste a los Estados, puesto que su facultad regulatoria se encuentra
concentrada y ha de seguir pautas estrictas a la hora de intervenir en la red. Lo