Un juez brasileño ordenó a Facebook y Twitter suspender las cuentas de personas investigadas por «difusión de noticias falsas, acusaciones falsas, amenazas» y otras conductas ilegales, «que afectan a la honorabilidad y seguridad del Tribunal Supremo, así como a la de sus miembros y sus familias». Tras las crecientes críticas al Tribunal Supremo en Internet, el Presidente del Tribunal ordenó una investigación penal y nombró a un juez para presidirla. Ese juez concluyó que había pruebas de un «uso coordinado de herramientas informáticas organizadas, como cuentas en redes sociales, para crear, divulgar y difundir información falsa o capaz de perjudicar a las instituciones del Estado de Derecho, en particular al Tribunal Supremo». Tras ordenar a Twitter que suspendiera las cuentas y enterarse de que las suspensiones se limitaban a las/os espectadoras/es de Brasil, el juez dictó una orden adicional por la que exigía a Twitter que bloqueara el acceso a las cuentas a todas/os las/os usuarias/os, con independencia de su ubicación.