Artículo 17.
En caso de prisión indebida el interesado o cualquier persona podrá interponer
ante el Juez competente el recurso de "habeas corpus", a fin de que
la autoridad aprehensora explique y justifique de inmediato el motivo legal de la
aprehensión, estándose a lo que decida el Juez indicado.
Artículo 18.
Las leyes fijarán el orden y las formalidades de los juicios.
Artículo 19.
Quedan prohibidos los juicios por comisión.
Artículo 20.
Quedan abolidos los juramentos de los acusados en sus declaraciones o
confesiones, sobre hecho propio; y prohibido el que sean tratados en ellas
como reos.
Artículo 21.
Queda igualmente vedado el juicio criminal en rebeldía. La ley proveerá lo
conveniente a este respecto.
Artículo 22.
Todo juicio criminal empezará por acusación de parte o del acusador público,
quedando abolidas las pesquisas secretas.
Artículo 23.
Todos los jueces son responsables ante la ley, de la más pequeña agresión contra
los derechos de las personas, así como por separarse del orden
de proceder que en ella se establezca.
Artículo 24.
El Estado, los Gobiernos Departamentales, los Entes Autónomos, los Servicios
Descentralizados y, en general, todo órgano del Estado, serán
civilmente responsables del daño causado a terceros, en la ejecución de los
servicios públicos, confiados a su gestión o dirección.
Artículo 25.
Cuando el daño haya sido causado por sus funcionarios, en el ejercicio de sus
funciones o en ocasión de ese ejercicio, en caso de haber obrado con
culpa grave o dolo, el órgano público correspondiente podrá repetir contra ellos, lo
que hubiere pagado en reparación.
Artículo 26.
A nadie se le aplicará la pena de muerte. En ningún caso se permitirá que las
cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados
y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del
delito.